(4/19) Previsibilidad

En este vídeo, Ryan profundiza en la aplicación práctica de Scrum, enfocándose particularmente en su relevancia en el dominio complejo, como se identifica en el marco Cynefin. Contrasta Scrum con otras metodologías como Waterfall, adecuada para el dominio complicado, y Kanban, a menudo asociado con el dominio caótico, para resaltar que ningún marco es universalmente aplicable.

Ryan subraya la importancia de comprender la naturaleza del problema y el dominio en el que reside para elegir el marco más eficaz. Él expresa que Scrum viene con sus propios gastos generales y es más valioso cuando se trata de variables impredecibles. Divide el desarrollo de productos en tres tipos de variables clave: personas, tecnología y requisitos, cada uno de los cuales contribuye a la complejidad general y la imprevisibilidad de un proyecto. Para ilustrar este punto, Ryan involucra al público con una actividad interactiva: imaginándose a sí mismos como constructores que estiman el costo de construir una casa, considerando varios factores que influyen, como costos de materiales, mano de obra y requisitos de diseño. Este ejercicio está diseñado para reflejar la complejidad que se encuentra en el desarrollo de productos, donde numerosas variables incontrolables pueden afectar los resultados.

Ryan concluye que si bien Scrum no elimina todos los riesgos, proporciona un enfoque estructurado para gestionar y adaptarse a lo desconocido. Se trata de hacer visible el progreso y gestionar las dependencias en un entorno donde no todo está bajo nuestro control. El valor real de Scrum radica en su capacidad para mantener el impulso a pesar de la presencia de variables impredecibles, lo que lo convierte en una opción estratégica en escenarios complejos.